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Regala a mamá un viaje de desconexión en cada taza

por Nerea Garcia Ayerbe en Apr 16, 2024

Regala a mamá un viaje de desconexión en cada taza

En Teterum, comprendemos que incluso las supermamás merecen un momento de desconexión y paz. Por eso, hemos preparado un viaje sensorial por diferentes rincones del mundo que les permitirá escapar al lugar donde nacen nuestros tés más aventureros.

¿Listos para embarcar en un viaje lleno de sabores exóticos y aromas tentadores?

Nuestro viaje comienza en las bulliciosas calles de la India, rodeado por el aroma embriagador de las especias. Esa es la experiencia que ofrece el Té negro Chai.

Con sus notas cálidas de canela, jengibre, cardamomo y clavo, nos transporta a momento de calma y desconexión en cada sorbo.

Después de una  deliciosa pausa, nos dirigiremos a las remotas regiones de Yunnan, China, para descubrir el Pu-erh, un té fermentado que tiene siglos de historia y un sabor complejo que nos transporta a tiempos pasados, invitándonos a sumergirnos en la tradición y la autenticidad.

No hay tiempo que perder, por lo que en nuestra siguiente parada nos adentraremos en los exuberantes campos de té de Japón, donde el té verde Matcha nos espera con su vibrante color y su sabor vigorizante.

Este polvo fino es más que una bebida; es una experiencia. Con su rica concentración de antioxidantes y su suave amargor, el Matcha nos ofrece una sensación de claridad y vitalidad con cada sorbo.

Por último, pero no menos importante, nos dirigimos a las vastas llanuras de Sudáfrica, donde el Rooibos nos recibe con su dulce aroma a vainilla y nueces.

Este tesoro sudafricano, libre de cafeína, es perfecto para relajarse después de un día agitado o para disfrutar de un momento de tranquilidad en cualquier momento del día.

Cada uno de estos tés abre una puerta a un mundo distinto, donde la historia, la tradición y la aventura se entrelazan para ofrecer a mamá un momento de tranquilidad.

Degustando cada variedad, se embarcará en un viaje sensorial por paisajes exóticos y tradiciones milenarias, encontrando así un merecido momento de desconexión.

Porque hasta las supermamás necesitan su momento de té·rapia  para dejar de salvar al mundo por un rato... O al menos hasta que se termine la taza de té.

¡Feliz Día de la Madre! Con cariño, Teterum